1. Principal
  2. Working Holiday Visa
  3. Canadá - Working Holiday Visa
El blog de viajes by Chapka

WHV en Canadá: “¡Estar rodeado de semejantes escenarios de la naturaleza te quita el aliento y te hace sentir tan pequeñito!”

María es experta en visitar “países que no existen” y contárnoslo en su blog Viajar sin parar. Pero antes de lanzarse a vivir en modo nómada, esta valenciana de nacimiento y maña de corazón estuvo viviendo en Canadá con una Working Holiday Visa. Su trabajo de camarera le permitió ahorrar suficiente para hacer un roadtrip de 12.500 km por este enorme país. Desde entonces, Canadá, sus impresionantes paisajes y sus acogedores habitantes, forman parte de ella.

¿Por qué escogiste Canadá para irte de Working Holiday Visa? ¿Y por qué Toronto? ¿Por las vistas?

Yo empecé con una vida de libro, universidad, trabajo “bueno”, casa, coche… No fue hasta que no tenía 29 añazos que no “cambié” de vida. Fue entonces, mientras vivía en Inglaterra, que conocí a una alemana que vivía en UK porque su novio era inglés. Cuando le pregunté cómo se habían conocido me explicó que en Australia mientras disfrutaban de sus visas work and holiday. Así que ahí mismo decidí que yo también quería, sí o sí, hacer una de esas. ¿Cuál era el problema? Que la mayoría de las visas son hasta los 30 años. Por aquél entonces solo había working holidays a Nueva Zelanda (hasta los 30) y a Canadá (hasta los 35). Intenté in extremis de edad la de Nueva Zelanda, pero no la conseguí. Así que fui a muerte con la de Canadá y esta sí me la dieron. ¡Si ahora pudiera, haría todas la working holiday!

Toronto… pues sí, me has pillado, quería ver Torontontero y cantar la canción al mismo tiempo. No, en realidad fue una decisión pensada con premeditación y alevosía. Quería una ciudad grande, para tener más opciones de trabajo y no morirme de aburrimiento en el invierno. No me mola mucho ni la lluvia ni el frío. Vancouver tiene mejores temperaturas, pero es más lluvioso, y las otras ciudades grandes como Calgary, Otawa, Quebec y Montreal son más frías que Toronto. Así que ahí está la razón. ¡Que me daba miedito el frio!

Canadá es el segundo país más extenso del mundo, pero solo tiene unos 36 millones de habitantes. ¿Cómo son los canadienses?

Los canadienses son extremadamente educados, muy amables y tolerantes. Canadá es un país hecho por inmigrantes, así que todo el mundo se muestra curioso por saber de dónde vienes y de dónde es ese acento tan bonito que tienes. Porque sí, en Canadá tener acento es “cool”. Me pareció muy curioso que allí todo el mundo tiene muy presente que ellos son canadienses, pero siempre te cuentan de qué parte de Europa vinieron sus antepasados. Al mismo tiempo, la mayoría de las veces no te preguntan de dónde eres, ¿sino “what is your background?” una forma de preguntar de dónde son tus raíces. Me pareció una forma muy inclusiva, no dando tanta importancia al hecho de tener la nacionalidad o no, ser canadiense o no.

En cuanto a lo de disfrutar de los grandes espacios… Para hacernos a la idea en Canadá entran unas 20 Españas o 2 Europas, sin embargo, tiene 10 millones menos de habitantes que España. Creo que en Canadá al no existir en general esa presión demográfica que tenemos en Europa, por ejemplo, hace que les guste todo grande. Coches grandes, casas grandes, jardines grandes, todo grande, porque no tienen problemas de espacio, ¿por qué iban a hacer las cosas pequeñas?

¿Y te encontraste con muchos españoles en Canadá?

Pues sí, viven muchos españoles allí y más aún latinos. Por las calles, en el metro y en los restaurantes se pueden escuchar hablar todos los idiomas del mundo, pero en especial el español.

No te digo más que al primer español que conocí fue en la biblioteca la primera semana de estar allí. Estaba sentado delante mío con el ordenador y nos reconocimos porque murmuré algo en español. Resulta que él y su novia estaban allí también de working holiday, la habían empezado casi al mismo tiempo que yo y vivían en la calle de al lado de donde yo vivía.  

¿Es fácil encontrar trabajo en Canadá? Cuéntanos tu experiencia y cómo conseguiste ahorrar ¡17.000 euros!

Fácil o no depende de tus expectativas y del ámbito en el que vayas a buscar trabajo. En mi caso busqué de camarera y de profesora de español. Para ambas tienes que tener algo de experiencia. Teniéndola te será fácil encontrar (más de camarera que de profesora porque hay más restaurantes que academias). De profesora me cogieron en la academia más grande de español en Toronto a media jornada, pero para ese momento ya tenía trabajo en un restaurante a jornada completa y ganaba bastante más que en la academia, así que no lo cogí.

En restaurantes el sueldo no es súper alto, pero las propinas si eres camarero (no ayudante de camarero), pueden llegar a duplicar o triplicar el sueldo. Depende mucho de lo caro que sea el restaurante en el que trabajas porque las tips son mínimo un 15% de la cuenta, así que cuanto más alta sea la cuenta porque el restaurante es más caro, más tips.

El nivel de vida es más alto también, pero si no derrochas dinero es muy fácil ahorrar. Además, puedes trabajar tanto como quieras, puedes trabajar en más de un restaurante, hasta hacer las horas que a ti te convenga. Si quieres cambiar es bastante fácil también porque en Toronto hay un millón de restaurantes y como en todos sitios en la hostelería hay mucho movimiento de personal.

En tu opinión, ¿cuáles son los lugares imprescindibles que hay que ver en este gran país?

En total estuve unos 2 meses y pico viajando por el país y la sensación que me quedó es la de haberme perdido muchas cosas…

Mi top 3 son las Rocosas (Parques Nacionales de Glacier Banff y Jasper), El Parque Nacional Pacific Rim que está la costa oeste de Vancouver Island y que tiene unas playas salvajes para hacer surf espectaculares y la península de la Gaspesie. Esta última es mucho menos conocida, está al este, más allá de Quebec y fue allí donde más variedad de animales vi: osos, ballenas, focas…

En cuanto a ciudades, Toronto y Vancouver son imperdibles, y después Quebec, Montreal y Otawa. El resto de las ciudades si se tiene tiempo es curioso visitarlas, para ver la diferencia con las grandes, pues tienen menos actividad y un downtown más pequeño.

Uno de los sitios canadienses más conocidos es el parque nacional de Banff. ¿Qué tal fue tu experiencia allí?

En general para visitar Canadá, y en particular los parques nacionales, lo mejor es hacerlo con tu propio medio de transporte, ya que el transporte público es carísimo y al final te compensa alquilar un coche o incluso una furgoneta ya camperizada para dormir por ahí.

Lo bueno de los parques nacionales allí es que tienes un montón de sitios preciosos accesibles con el coche y que después en cuanto andas un poco (cuando digo un poco son 15 minutos) para hacer una excursión más “profunda”, te encuentras solo en la inmensidad de las montañas, porque la mayoría de la gente solo va a hacerse la foto de turno en el lago al lado del parking.

El verano que estuve recorriendo las rocosas fue el 150 aniversario de Canadá como país y también el verano que más siniestralidad en incendios habían tenido en más de 50 años. Leyendo un periódico pensé por un momento que no estaba entendiendo nada porque hablaban de un incendio cercano a Banff, como a 30 kilómetros. Decía la noticia que había arrasado un valle entero, pero que los límites del fuego ya estaban controlados y que se esperaban a las primeras nieves de septiembre/octubre para que lo apagara. Yo me quedé a cuadros, ya que en España cuando hay un fuego se intenta apagar totalmente desde el principio. Aquí no.

Un guarda forestal me explicó que es el ciclo de la naturaleza, que los fuegos siempre han existido y que ayudan a que el valle se limpie y se regenere nuevo, que los incendios se controlan para que no afecten a los bienes humanos, pero que se espera a que se apaguen por sí mismo, o por la propia naturaleza.

Mientras tanto había que aguantar días de visibilidad cero por el humo de los incendios controlados, pero no apagados, que azotaban British Columbia. Me encontré con turistas que en una semana no habían visto una sola montaña porque el humo lo cubría todo…

Aunque me parezca de primeras una aberración supongo que es una forma diferente de afrontar un incendio y hay que valorar también que allí, aunque se les queme un valle, tienen cientos más, no es como en los Pirineos o los Alpes donde todo está más condensado y un valle es muchísimo proporcionalmente.

¡Recorriste la friolera de 12 500 km en coche durante un mes y medio! ¿Qué tal fue la aventura?

Fue una experiencia genial que nunca podré olvidar. Viajábamos dos personas, pero solo yo conducía. El alquiler con seguro eran como 40CAD al día. En total después de 46 días de viaje, durmiendo en campings y algún día en el coche, la media de gastos por persona fue 45€, algo más que razonable. Si vienes de Europa y no tienes el equipo de camping puedes compararlo allí o alquilar una furgoneta camperizada con cama y cocina por en torno a 100CAD, que también es una muy buena opción.

Uno de los mejores recuerdos fue conducir la carretera 99 “sea to sky”, del mar al cielo, porque va de Vancouver que está en la costa del Pacifico a las montañas y cuando continuas hacía el este te encuentras con un casi desierto, zona dónde la fiebre del oro tuvo su auge y después las Rocosas.

Otro recuerdo inolvidable es conducir por la carretera que va de norte a sur, desde Banff a Jasper. Es una experiencia que todos deberíamos vivir una vez en la vida. Estar rodeado de semejantes escenarios de la naturaleza te quita el aliento y ¡te hace sentir tan pequeñito!

Durante el viaje me marcaron profundamente los cambios de escenario, el ir viendo como todo el paisaje va cambiando, el tener que cambiar el reloj de hora porque estás cambiando de usos horarios conforme conduces… ¡todo fue una experiencia increíble!

¿Qué es lo que más y lo que menos echas de menos de Canadá?

Pues de las cosas que más echo de menos son el Tim Hortons que es una cadena tipo Starbucks, pero low cost, todo era baratísimo y (dentro de lo que es cafés y bollería industrial) estaba buenísimo. Echo de menos la calle dónde vivía, con las casitas con jardín delante y detrás, árboles en la calle, y una pequeña acera en medio de ambos. Las típicas de las pelis americanas. Echo de menos ver gente de todas las nacionalidades por las calles, ahora que estoy viajando me ocurre menos, pero cuando regresé a España después de Canadá me di cuenta de que me faltaba ver caras diferentes. Y sorprendentemente echo de menos la nieve, a mí que no me gusta el invierno… ¡Pero todo estaba tan bonito nevado!

Lo que no echo nada de menos es el transporte público que funcionaba fatal en Toronto y encima era caro.

Además de en Canadá, has vivido en Inglaterra, Francia y ahora de forma itinerante. ¿Qué consejos le darías a nuestros lectores que te leen con envidia?

Yo soy muy feliz en esta vida. Viajar, conocer nuevos países, nuevas culturas, nueva gente es lo que me hace feliz. Aunque parezca una tontería es muy importante encontrar el propio ritmo en el viaje también. No a todo el mundo le gusta viajar a la misma velocidad o de la misma forma y por ejemplo ahora que estoy viajando durante varios meses hay momentos en lo que te apetece parar, pasar varias noches en el mismo sitio, aburrirte de una ciudad, tener una rutina (aunque dure 4 días y sea bajar a tomar café al bar de debajo de tu hostel).

A los lectores que se planteen que esto es lo que quieren solo les diría que, si están seguros, que vayan a por ello. Que el miedo no te paralice. Ese miedo a estar haciendo lo que no es “normal” o “aceptable” o lo que otros esperan de ti. Pero ya no solo con viajar, sino con todo en la vida.

Y por último que el viajar y estar en “constante” cambio, aunque parezca un mundo idílico desde el sillón de tu casa, no nos engañemos, también tiene sus cosas negativas, sus días duros y sus dificultades. No todo es Instagram, amaneceres espectaculares y playas paradisíacas. Aunque si verdaderamente viajar es lo que quieres, ¡lo verás todo de color rosa!

Para acabar una difícil. ¿Cuál es el lugar más impresionante en el que has estado, el lugar en el que te hubieras querido quedar más tiempo y la mejor historia viajera que te han contado?

De todos los viajes que he hecho el lugar más impresionante sin duda fue el amanecer en la muralla china, pero porque tuve mucha suerte. Estaba en el tramo de Jinshanling, había estado toda la noche lloviendo y me desperté decepcionada pesando que no iba a ver nada porque todavía estaba todo nublado. Aun así, me levanté a las 4 de la mañana y caminé media hora hasta la muralla. Estaba sola, las nubes comenzaron poco a poco a bajar y la muralla china se asomaba como si fuera un dragón volando entre las nubes. El sol empezó a salir y la luz era simplemente perfecta. Estar allí sin más turistas fue una experiencia única e inolvidable, casi como un sueño.

El lugar que me hubiera querido quedar más tiempo… no sé, ¿todos? Creo que cuanto más tiempo te quedas en un sitio más cosas descubres de él, siempre hay más. Pero claro, ¡solo tenemos una vida y el mundo es muy grande!

Mejor historia viajera…mientras viajas conoces siempre a un montón de gente, viajeros y locales. Cada uno tiene una historia y cada una de esas historias es especial y única. Te encuentras a gente grande, muy grande. Gente que lleva años viajando, o que habla un millón de idiomas, que ha trabajado en un montón de países, que se enamoró en el camino…

Hace unos días conocí a un coreano en Georgia que venía en bici desde Corea y quería llegar a Europa. Llevaba un año viajando en bici y durmiendo la mayoría de las noches en su tienda de campaña. Lo curioso de todo es que antes de empezar el viaje ni siquiera tenía una bici en casa. Simplemente decidió que no quería ir a Europa de la forma fácil y rápida, que quería ver los cambios en paisaje, culturas y gentes. ¡El mundo está lleno de valientes!

WHV en Canadá: “¡Estar rodeado de semejantes escenarios de la naturaleza te quita el aliento y te hace sentir tan pequeñito!”
3.9 (77.78%) 9 votes

0 comentario

dejar un comentario