1. Principal
  2. Vacaciones
  3. Inspiración Vacaciones
El blog de viajes by Chapka

Cinco destinos cerca de Tokio

¿Deseas escapar de la agitación tokiota e ir a pasar una jornada a lugares igual de maravillosos? ¡ Aquí te dejamos cinco destinos que ver cerca de Tokio! Rincones palpitantes, dotados de una belleza indiscutible e ideales para escapadas de un día.

Yokohama

Vecina cosmopolita de la capital

Antiguamente, Yokohama era un modesto pueblo de pescadores que poco a poco se ha ido transformado en la segunda ciudad del Archipiélago con más de 3,6 millones de habitantes. La reapertura de los puertos japoneses en 1853, hecho que puso fin al extenso periodo de cierre del país a las influencias extranjeras, permitió a la ciudad expandirse muy rápido. Su situación geográfica privilegiada atrajo rápidamente a muchos comerciantes extranjeros que se establecieron allí e hicieron de Yokohama una ciudad internacional.

El ambiente cosmopolita del lugar es casi palpable. Apenas atravieses una de las puertas que delimitan Yokohama Chukagai, el mayor China Town de Asia. Sus colores y olores te transportarán al mismísimo Reino Medio.

Templo Kwan Tai, en Yokohama, Japón por la noche.

Más lejos, en el barrio Yamate, llama la atención es la huella de los comerciantes occidentales. Sobre esa colina se alinean impresionantes viviendas de estilo colonial. No obstante, Yokohama conserva la tradición japonesa que refleja en el hermoso jardín Sankeien y su estanque de Lotus; aunque también cuenta con un estilo arquitectónico moderno, como verás en el barrio comercial Minato Mirai 21, testigo de una economía floreciente.

Acceso: 30 minutos de Tokio desde la estación de Shinjuku hasta la estación Yokohama (línea JR Shonan-Shinjuku).

Precio: 550 yenes.

Kamakura

La ciudad del Gran Buda

¡Aquí, los visitantes en busca de tradiciones japonesas no se sentirán decepcionados! Desde 1192 y hasta 1333, Kamakura conoce su esplendor y se transforma en capital del país. Este período marca igualmente la introducción del budismo zen en Japón. Como prueba de ello, se multiplicaron los templos en la ciudad. Entre ellos, Kōtoku-in , que alberga la principal atracción de la ciudad y el verdadero símbolo de esta influencia zen: un imponente Buda de bronce de 11,3 metros de alto y cuyo peso alcanza las 121 toneladas. 

El Gran Buda del templo Kotokuin en Kamakura, Japón

Por el camino, pasarás por lugares extraordinarios como el santuario Zeniarai Benzaiten, donde podrás sumergir tus monedas en una cascada en vista de que estas se multipliquen o también el templo Hase-Dera cuyos jardines, repletos de estatuas, son un verdadero embrujo.

El santuario Tsurugaoka Hachimangu es otro vestigio de su gloria pasada, siendo testigo directo del gran poder del clan Minamoto, que estableció el primer gobierno samurái de Japón en Kamakura. Extendiéndose a lo largo de la costa de la comarca de Kanagawa, Kamakura es también una estación balnearia que apasiona a los tokiotas. Cuando vienen en fin de semana, familias, amigos y surfistas se encontrarán con sus bonitas playas, desde las cuales tenemos la gran oportunidad de contemplar, si el cielo está despejado, la montaña más famosa de Japón, el Monte Fuji.

Durante tu excursión a Kamakura, podrás combinar la visita con el descubrimiento de la Isla de Enoshima. El lugar atrae a los visitantes por sus productos marinos, su templo, las impresionantes vistas a la bahía de Sagami y demás maravillas.

Acceso: 1 hora de Tokio desde la estación de Shinjuku hasta la estación Kamakura (línea JR Shonan-Shinjuku).

Precio: 920 yenes.

Hakone

Fuentes termales y cruceros

Un inmenso lago, un torii rojo y un Fujisan jugando al escondite con las montañas cercanas: esto es en lo que piensan los japoneses cuando se le menciona Hakone. El hecho de se encuentre muy cerca del Monte Fuji y gracias a la abundancia de sus aguas termales (onsen) seduce a muchos visitantes desde hace siglos, tanto locales y como extranjeros. En esta etapa obligatoria de la antigua carretera que conecta a Tokio y Kioto podrás descubrir los Ryokan, un tipo de alojamiento tradicional japonés con un encanto indiscutible y que originalmente se creó para hospedar visitantes a corto plazo.

Para disfrutar plenamente de este marco idílico situado en el corazón del Parque Nacional Fuji-Hakone-Izu; te recomendamos realizar un crucero sobre el lago Ashi. Un barco pirata os llevará al centro de Ashinoko, ofreciendo de esta forma la oportunidad de inmortalizar el pórtico Bermellón del santuario Hakone-jinja con el Monte Fuji de fondo.

Vistas Monte Fuji y lago ashinoko en Hakone

No muy lejos de aquí, el valle de Owakudani, en el que se forman nubes de vapor de sufre, muestra una imagen aterradora del poder de destrucción de la naturaleza. Los huevos negros, cocidos en las aguas termales y las continuas explosiones subterráneas han transformado este lugar en un destino turístico.

Otro punto fuerte de la ciudad es la cantidad de museos con los que cuenta, los aficionados del arte están de suerte.

Acceso: 1 hora y media de Tokio desde la estación de Shinjuku hasta la estación Hakone Yumoto (línea Odakyu), con trasbordo en la estación Odawara (línea Hakonetozan).

Precio: 1.190 yenes.

Nikko

Naturaleza y Arquitectura

Nikko ha seducido a miles de visitantes gracias a su entorno natural y único. Enclavado a los pies de majestuosas montañas, este lugar sagrado se convierte un verdadero paraje ancestral que ríos, lagos, estanques y cascadas llenan de vida. En otoño, las hojas doradas de los bosques colindantes iluminan las cataratas Kegon, que están entre las 3 más alta de Japón, y las orillas del lago Chuzenji.

La arquitectura compleja y colorida de sus múltiples templos y santuarios es la protagonista de Nikko. Gran parte de estos templos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco).

No te pierdas: el santuario Toshogu que posee, entre otros, el mausoleo de Tokugawa Ieyasu, uno de los tres unificadores de Japón, los tres monos de la sabiduría y la famosa puerta de Yomeimon.

Por el camino, no te olvides visitar el puente sagrado Shinkyo, que también se considera uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. De un rojo intenso, su perfección contrasta con la naturaleza salvaje que lo rodea.

Puente Shinkyo en Nikko, Tochigi, Japón

Acceso: 2 horas de Tokio desde la estación de Shinjuku hasta la estación de Nikko (línea Nikko Kinugawa), con trasbordo en la estación Shimo Imaichi (línea Tobu Nikko).

Precio: 4000 yenes.

La región de los cinco lagos

Vistas sobre el Monte Fuji

Con una elevación máxima de 3776 metros, el Monte Fuji es el símbolo de Japón. Para muchos turistas, la exploración de esta montaña, declarada patrimonio mundial por la Unesco, es obligatoria. Su escalada se considera una experiencia única, pero solo se reserva a personas en forma.

Afortunadamente Fujigoko, que se conoce como la región de los cinco lagos, permite apreciar desde todos los ángulos la belleza de ese cono volcánico que roza la perfección.

Se encuentra en la comarca de Yamanashi y está formada por los siguientes lagos: el Sai, el Kawaguchi, el Motosu, el Yamanaka y el Shoji. Cada uno de ellos ofrece una vista diferente del Monte Fuji: desde el efecto “espejo invertido” en Kawaguchiko, hasta el famoso paisaje inmortalizado en el verso de los billetes de 1000¥ (vistas desde Motosuko).

La región se puede recorrer en autobús, en coche, en bici e incluso andando, gracias a las numerosas rutas de senderismo. Aunque, si lo prefieres, también puedes tomar un crucero en determinados parajes naturales.
Se recomienda venir en invierno, cuando la cima está cubierta de nieve y el cielo está despejado por completo.

Acceso: 2 horas de Tokio en autobús desde la estación de Shinjuku hasta la estación Kawaguchiko (líneas Keio o Fujikyu).
Precio: 1750 yenes.

Cinco destinos cerca de Tokio
Puntúa este artículo

0 comentario

dejar un comentario