Organizar un viaje es casi tan emocionante como hacerlo. Buscar vuelos, imaginarte paseando por ese barrio que guardaste en Instagram, apuntar restaurantes, mirar mapas, etc, es excitante. Sin embargo, suele pasar que, de repente, te das cuenta de que te vas en dos semanas y aún no has pensado ni en el seguro de viaje, algo que muchos suelen olvidar, pero que es fundamental. Seamos sinceros, preparar un viaje tiene una parte muy bonita y otra muy adulta y responsable. La bonita es soñar, mientras que la adulta es prever, donde entran cosas como la documentación, la salud y el seguro de viaje.
En este post te cuento cómo preparar un viaje sin preocupaciones, paso a paso, desde que empiezas a mirar destinos hasta que tienes todo atado para viajar tranquilo.
Elegir destino y ser realista con el tipo de viaje
Todo empieza con un reel de instagram, un sueño viajero que tenías aparcado o incluso una idea improvisada. Pero antes de lanzarte a reservar, hay que hacerse algunas preguntas importantes:
- ¿Es un viaje de relax, de ruta intensa turística o de aventura?
- ¿Voy a moverme mucho o estaré en un solo sitio?
- ¿Es un destino con sanidad cara?
- ¿Viajo solo, en pareja, con amigos o con niños?
No es lo mismo una escapada urbana por Europa que un mes recorriendo el Sudeste Asiático o un road trip por Estados Unidos. El tipo de viaje va a marcar tu presupuesto, el equipaje, el ritmo y también el tipo de seguro de viaje que necesitarás más adelante. Aquí ya empieza a colarse la parte responsable del viaje, aunque todavía estemos soñando.
Reservar transporte y alojamiento sin perder la cabeza
Una vez tienes destino elegido, toca buscar vuelos y alojamientos. Aquí la emoción aumenta, pero conviene no perder la parte práctica:
- Revisa bien las escalas y horarios imposibles.
- Mira la política de cancelación de los alojamientos. Siempre recomiendo reservar con cancelación gratuita por si acaso finalmente no puedes volar. Aunque un seguro de viaje con cancelación te cubriría el alojamiento si anulas por alguna de las circunstancias recogida en la póliza.
- Guarda todos los comprobantes de reserva.
¿Por qué es importante esto? Porque cualquier cambio o cancelación puede implicar gastos. Y esos gastos, en muchos casos, solo se pueden recuperar si cuentas con un seguro que incluya cobertura de cancelación.
Aquí es donde empieza a tener sentido pensar en el seguro no como algo lejano, sino como parte real de la organización del viaje.
El seguro de viaje, no debe ser lo último, sino de lo primero
Este es el punto que muchísimos viajeros dejan para el final y debería ir casi al principio.
El mejor momento para contratar un seguro de viaje es justo después de reservar el transporte o el alojamiento principal. Así puedes añadir cobertura de cancelación y proteger el dinero que ya has invertido. Debes saber que la gran mayoría de compañías aseguradoras solo permiten incluir la cobertura de anulación si contratas el seguro dentro de las 48 horas tras la primera reserva del alojamiento o transporte, por eso es mejor hacerlo inmediatamente después de dicha reserva. Además, desde ese momento viajas con otra tranquilidad mental mientras sigues organizando el resto del viaje.
Un buen seguro de viaje puede cubrir:
- Altos gastos médicos en el extranjero
- Hospitalización, pruebas e intervenciones
- Deportes de aventura
- Repatriación o traslado sanitario
- Cancelación del viaje por causas justificadas
- Problemas con el equipaje
- Interrupción del viaje por causa grave
- Pérdida o retraso de servicios
- Responsabilidad civil
Si viajas fuera de Europa, a destinos con sanidad cara o durante varias semanas, contar con el mejor seguro de viaje internacional como el Cap Trip Plus de Chapka es lo más recomendable. Nadie planea ponerse enfermo o tener un accidente, pero cuando pasa, la diferencia entre estar asegurado y no estarlo es enorme.
Documentación: lo que nadie quiere revisar… hasta que falta
Ahora sí, toca la parte menos glamurosa pero absolutamente necesaria. Deberás asegurarte de:
- Tener el pasaporte en vigor y con suficiente validez (generalmente 6 meses a contar desde la salida del país que vayas a visitar)
- Visados si el país los exige
- Carné de conducir internacional si vas a alquilar coche y se exige (a veces basta con el carnet de conducir de España)
- Copias digitales de toda la documentación y a poder ser en papel.
También es importante revisar si hay requisitos sanitarios de entrada, como vacunas o certificados médicos.
Aunque viajes por Europa, la Tarjeta Sanitaria Europea no sustituye un seguro de viaje. Solo cubre asistencia pública en las mismas condiciones que los residentes y no incluye repatriación, traslado sanitario, atención en clínicas privadas, interrupción del viaje, protección del equipaje, desplazamiento y alojamiento de un familiar si te hospitalizan, ni muchas situaciones frecuentes en viaje. Aquí el seguro vuelve a tener protagonismo, porque complementa lo que la sanidad pública no cubre cuando estás fuera de casa.
Planificar el itinerario sin convertir el viaje en una gymkhana
Llega el momento de guardar sitios en el mapa como si no hubiera mañana. Investigar, leer blogs como “Los Viajes de Domi”, ver rutas… forma parte de la ilusión y es lo más recomendable.
Pero intenta no planificar cada minuto (aunque reconozco que yo lo suelo hacer). Los viajes perfectos en papel no existen. Siempre habrá cambios de última hora, un sitio que te encanta y donde te quedas más tiempo, un plan que se cae por lluvia o simplemente porque estás cansado.
Debes tener en cuenta que cuanto más te mueves, más probabilidades hay de pequeños imprevistos; retrasos, conexiones ajustadas, pérdidas de equipaje o accidentes tontos. Ahí, otra vez, entra en juego el seguro de viaje como red de seguridad mientras tú te dedicas a disfrutar.

La maleta: menos “por si acaso” y más estrategia
Hacer la maleta parece una tontería, pero dice mucho de cómo viajas. Algunos básicos que siempre ayudan:
- Revisa el clima real del destino
- Lleva un pequeño botiquín
- Guarda una muda y lo esencial en el equipaje de mano (Ropa interior, camiseta, cepillo de dientes y mini pasta, cargadores y medicación importante)
- Lleva ropa versátil que combinen entre sí. Tres partes de arriba que combinan con dos de abajo te dan muchos conjuntos sin llenar media maleta.
- Evita llevar objetos de mucho valor si no es necesario
- Lleva botes de como máximo 100 ml si solo viajas con el equipaje de mano
- No metas la documentación y el dinero en la maleta, siempre llévalo contigo
- No olvides un adaptador universal
- Lleva chanclas y calzado ligero extra
- Bolsa plegable o mochila pequeña para excursiones
Si facturas, existe la posibilidad de que tu maleta se retrase o se pierda. Un seguro de viaje suele cubrir la pérdida, robo o demora del equipaje, pero tú puedes reducir el impacto llevando lo imprescindible contigo.
Recuerda, el seguro no sustituye al sentido común, solo lo complementa.
Salud en viaje, mejor prevenir que improvisar
Más allá de enfermedades graves, en viaje son muy comunes cosas más simples como infecciones estomacales, caídas, esguinces, fiebre, alergias…
En muchos países, los turistas suelen acudir a la sanidad privada. Una simple consulta puede costar muchísimo más de lo que imaginamos y si hablamos de hospitalización o traslado sanitario, las cifras se disparan.
Por eso el seguro de viaje deja de ser un “por si acaso” y se convierte en parte básica del equipaje. Tener asistencia 24 horas, en tu idioma, y no tener que adelantar cantidades imposibles cambia por completo la experiencia cuando algo va mal, además, disponer de una app como la de Chapka, totalmente gratuita, con asistencia las 24 horas es un plus que debes considerar.
Actividades y excursiones, revisa lo que está cubierto
Muchas de las excursiones y actividades las podrás contratar en destino con agencias locales, aunque por comodidad y seguridad otras veces las podrás contratar on line antes de la llegada.
Si vas a hacer trekking, buceo, surf, esquí o rutas en moto, debes tener en cuenta que muchas actividades habituales en viaje, para las aseguradoras entran en la categoría de deportes de riesgo. Antes de viajar, revisa que tu seguro cubra las actividades que piensas hacer.
La tranquilidad también forma parte del equipaje
Hay algo que cambia mucho la forma de viajar y no pesa nada, la tranquilidad.
Saber que tienes un teléfono de asistencia 24 horas, que alguien responde y que no vas a arruinarte por un problema médico te permite disfrutar mucho más. Te mueves con más libertad y menos miedo de que te vaya a pasar algo.
Muchos viajeros comparten Opiniones Chapka muy positivas después de haber necesitado usar su seguro en situaciones reales, desde visitas médicas hasta incidencias con el equipaje. Justo ahí, cuando hay un problema de verdad, es cuando se nota la diferencia entre viajar asegurado con un buen seguro como el de Chapka y viajar a la suerte.

Preparar un viaje bien es preparar también los imprevistos
Preparar un viaje no es solo elegir sitios bonitos y hacer listas de lugares que ver. También es aceptar que, por muy bien que planifiques, hay cosas que no controlas.
Un retraso, una cancelación, una caída tonta o una maleta que no llega pueden pasar. Nada de eso tiene por qué arruinar tu viaje, siempre que tengas respaldo. Por eso, entre vuelos, hoteles, rutas y maleta, el seguro de viaje ocupa un lugar cada vez más importante. No porque seamos pesimistas, sino porque queremos viajar con menos preocupaciones.
Conclusión: viajar con ilusión, pero también con cabeza
La maleta se hace en una tarde, el itinerario en varios días de ilusión frente al ordenador, pero la tranquilidad de saber que estás cubierto te acompañará durante todo el viaje.
Preparar un viaje sin preocupaciones no significa que todo vaya a salir perfecto, significa que, si algo se tuerce, no se convertirá en un drama económico ni en una pesadilla logística.
Así que la próxima vez que estés organizando una escapada o el gran viaje que llevas tiempo soñando, acuérdate de que después de elegir destino y reservar, hay un paso clave que marca la diferencia, contratar uno de los mejores seguros de viaje como el de Chapka.


