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El blog de viajes by Chapka

Entrevista al blog Mi Propio Ítaca: “Japón me obliga a estar fuera de mi zona de confort y a enfrentarme a retos”

¿Has soñado alguna vez con vivir en Japón? Desde el año pasado, este sueño puede convertirse fácilmente en realidad para 500 españoles gracias al Working Holiday Visa en Japón. Elena fue de las primeras en solicitar este visado y se decidió a contar su aventura en su blog Mi Propia Ítaca. Hablamos con ella para que nos cuente su experiencia en el país nipón.

 De España a Australia y de Australia a Japón. ¿Qué tienen en común esos 3 países que parecen tan distintos?

Efectivamente, como dices, son muy distintos. Para mí, Australia es absolutamente la antítesis de Japón, y a su vez, era un paraíso en comparación con España. No quiero decir que España no sea bonita e increíble, ¡porque lo es! Pero necesitaba un cambio tras graduarme de la universidad y me había quedado con la espinita de irme de Erasmus. Así que, como quería mejorar mi inglés, decidí pedir una beca para estudiar en Brisbane, Australia. ¡Y la conseguí! ¡Parecía hecha para mí!

Estudié dos cursos en Brisbane, uno de inglés avanzado y otro de enseñanza de inglés a extranjeros (TESOL). Allí hice muchísimos amigos japoneses, ya que, al ser el país angloparlante más cercano a Asía, es muy fácil rodearte de gente asiática. Y precisamente la mayoría de mis compañeros de clase de inglés eran japoneses. En el primer curso, conocí a mi novio, japonés (una de las razones por las que ahora estoy aquí); y en el segundo curso conocí a profesores japoneses de inglés que me animaron a que fuera a Japón a enseñar inglés (he aquí la segunda razón), ya que en Japón pasa un poco como en España: los profesores no enseñan inglés de una manera práctica, de manera que saben mucha gramática, pero no son capaces de articular palabra.

Y justo al volver de Australia se firmó el acuerdo del visado Working Holiday entre España y Japón. ¡De nuevo parecía estar hecho para mí! Así que lo solicité, y aquí estoy en Japón, ¡en mi último mes de visado ya!, trabajando de profesora de inglés y de español.

¿Y qué tienen en común para que me haya ido a vivir a ellos? Pues que me dan algo diferente de lo que me puede dar España. Australia tiene una gran diversidad de culturas y Japón es totalmente diferente y nuevo para mí. Por tanto, me obligan a estar fuera de mi zona de confort, a enfrentarme a retos y a estar en contacto con otras culturas, lo cual es mi pasión. Y, como soy extranjera, nadie cuestiona si me estoy saliendo o no del “camino preestablecido”.

¿Fue complicado conseguir el Working Holiday para Japón?

¡No fue nada complicado! Como el visado Work and Holiday de Australia es uno de los más solicitados, yo me auto convencí de que el de Japón lo tendría que solicitar nada más abrirse el plazo, así imagino que fui la primera en España en solicitarlo. Lo hice nada más abrir el plazo de la solicitud… ¡El 1 de julio a las 0:00!

Sin embargo, como era la primera edición del visado, ni siquiera se agotaron las plazas. ¡Y para este año incluso las han aumentado! Así que es muy fácil. Tan solo has de tener preparados los documentos necesarios, adjuntarlos en un email a la Embajada de Japón en España, ¡y listo! En su web viene toda la información y si tienes cualquier duda puedes llamar o mandarles un email.

Tan solo una semana después me respondieron por email diciendo que habían aceptado mi visado, y que tan solo tenía que ir a la Embajada (en Madrid o Barcelona) para que me sellaran el visado en el pasaporte. Esta cita la acuerdas en el mismo email y suele ser para un mes antes de coger el vuelo a Japón.

Mi consejo si vas a pedir el Working Holiday es, por tanto, que no te preocupes. Es fácil. Si tienes alguna duda, pregunta a la Embajada. También hay grupos en Facebook donde resolvemos entre nosotros las dudas que nos surgen sobre el proceso de solicitud y la vida en Japón.

Además, vivir en Japón es sin duda una experiencia única que no te va a dejar indiferente y de la cual no te arrepentirás, pero también te aconsejo que vayas con ciertas ideas claras sobre qué te gustaría hacer, para mantener la motivación en caso de que te dé un shock cultural negativo, no puedas socializar mucho o te dejes llevar demasiado por el sistema laboral japonés, que es lo más duro bajo mi punto de vista.

Ya llevas un tiempo de WHV en Japón. ¿Te está resultando fácil integrarte?

Pues tengo la suerte de que ya tenía aquí varios amigos japoneses y a mi novio. Sin embargo, no es fácil integrarte en esta sociedad. Puedes respetarla y adaptarte a ella, pero integrarte es muy difícil, ya que el estilo de vida no está hecho para disfrutar de tu tiempo libre como sí pretendemos nosotros. Aquí cuando llega el fin de semana no puedo dar por hecho que veré a algún amigo, como sí me ocurría en España. Por eso, a no ser que tu personalidad encaje mucho con el estilo de vida japonés, donde la gente pasa mucho tiempo sola y donde el silencio no es incómodo (poca gente va hablando por la calle), te será muy difícil sentirte integrado/a.

En mi caso, como mi personalidad no es esa, he de decir que no me resultó fácil en muchos momentos. Aun así, afortunadamente por mi trabajo de profesora de español he conocido alumnos muy simpáticos e interesantes. Así que mientras doy clase sí me siento integrada y realizada, pero cuando salgo de ella y me llevo varios días sin socializar, siento que me falta algo.

De todos modos, la gente es un amor. Son súper amables y la atención al cliente es exquisita. Siempre te tratan con una sonrisa y te dedican el tiempo necesario hasta que hayas resuelto tu consulta. Además, son personas muy respetuosas que raramente van a molestarte. Es más, está prohibido hablar por el móvil en los trenes preciosamente por eso, para no molestar.

Sin embargo, el único inconveniente que le veo a la sociedad japonesa es que tienen muy poca libertad a la hora de hablar y de comportarse, ya que tienen que seguir muchos estándares sociales. Hay tantas normas no escritas que los japoneses conocen y que nosotros al principio no, que no puedes llegar a sentirte cómoda del todo. No te juzgan directamente por ser diferente, porque jamás te dirán las cosas a la cara, pero puedes sentir que algo a veces va mal con tu comportamiento que para ti es totalmente normal. Así que hay momentos en los que tienes que dejar de ser tú misma y restringirte tu libertad para llegar a adaptarte a esas normas que vas aprendiendo con el tiempo. Entonces el no saber si la gente está verdaderamente bien contigo o no, cuándo puedes hablar o no, etc., puede hacerse duro.

Por eso viene bien hacerse amigo de japoneses que han vivido fuera o que tienen mucho contacto con el mundo exterior, y también amigo de extranjeros, por ejemplo, españoles. Aunque no es tan fácil encontrarte con españoles aquí como en otros países, ya que, incluso si los encuentras, muchos están “obsesionados” en no relacionarse con extranjeros (cuando llegan a ver que no hacen amigos entonces sí), están casados y el poco tiempo libre que tienen lo dedican a su pareja, o están demasiados absorbidos por el sistema laboral japonés. Entonces yo recomiendo hacerse amigos de Working Holiday porque tendrán el mismo ritmo de vida que tú si también vienes con este visado.

 Cuéntanos un poco más de tu día a día allí: ¿es caro vivir en Japón?

En cuanto al coste de vida aquí, para un Working Holiday no lo veo caro, ya que te ahorras el pagar el sistema de pensiones, y la tarifa del seguro médico obligatorio es la más reducida.

En mi caso, me estoy manteniendo con el salario que gano aquí pese a las pocas horas de trabajo que dan. Lo más caro es sin duda el transporte y la vivienda, aunque para aquellos que vengan de Madrid o Barcelona imagino que los precios de alquiler serán normales o incluso más baratos, según la zona en la que vivas. Yo, por ejemplo, que vivo en una ciudad a las afueras de Osaka, pago 40,000 ¥ al mes más 7,500 ¥ de facturas e internet (365 € en total). Se puede llegar a conseguir algo más barato, pero este precio está bastante bien. En Tokio, sin embargo, he oído que el alquiler suele alcanzar los 60,000 ¥ al mes (463 €).

Por suerte, la comida en los restaurantes es lo más barato en comparación con España: puedes comer entre 2 y 20 € al cambio de moneda japonesa según el tipo de establecimiento al que vayas y lo que pidas, y generalmente te saldrá por unos 7-8 € de media.

¿Qué tradiciones de Japón te han sorprendido más?

¡Es difícil escoger solo una porque hay tantas cosas que me sorprenden y me siguen sorprendiendo! Pero al poco de llegar aquí fue Navidad y Año Nuevo, así que viví esta época del año metida de lleno en el ambiente familiar japonés… ¡Que no es para nada el nuestro! Navidad, como es de entender, no se celebra. Pero no os podéis imaginar cómo celebran el 31 de diciembre… ¡Limpiando la casa! Sí, ¡limpiando! Vamos, que entre eso y que no lo celebran con amigos ni pasándoselo bien en casa, no tiene nada de magia.

La razón de la limpieza es bonita, sí, porque significa dar la bienvenida al nuevo año estando limpio física e interiormente. Es como despojarse de lo que has acumulado y que ya no necesitas. De verdad que lo veo bonito, pero limpiar más o menos a fondo la casa sin realmente hacer ese ejercicio de conciencia sobre cómo ha sido el año y cómo quieres mejorar para contigo mismo y los demás, lo veo un poco sin sentido.

Así que, como de noviembre a enero estuve viviendo en una casa japonesa, ahí me podéis imaginar barriendo la casa y pasando las toallitas húmedas enganchadas a la mopa intentando creer que era una fregona, porque fuera de España, no, no hay fregona. Y eso que, en Japón, por lo que he visto, lo único que limpian a conciencia es el suelo (por eso de que andan descalzos) y el baño (por eso de que se dan un baño todos los días).

Los japoneses tienen una visión del trabajo muy diferente a los españoles. ¿Es fácil encontrar trabajo en Japón y adaptarse a su ritmo?

Exacto, aquí el trabajo está por encima de la familia y los amigos. Es más, cuando buscas trabajo en una empresa, sabes que te van a mandar a cualquier ciudad del país, separándote de tu familia y amigos si es necesario. Y en cuanto a las vacaciones, si tienen una o dos semanas de vacaciones pagadas, aproximadamente se cogerán solo la mitad. Y a menudo estos días de vacaciones son precisamente los días que la empresa cierra por orden del Estado para obligar a los trabajadores a descansar… ¡Suena increíble!

Afortunadamente encontrar trabajo es muy fácil. Pero también depende de qué tipo de trabajo quieras. Si quieres uno cualificado y a tiempo completo será más difícil, y si quieres uno no cualificado y a tiempo parcial (llamado baito o arubaito en japonés) será muy muy fácil.

Puedes encontrar un baito en restaurantes, cafeterías, hostales y fábricas incluso sin saber japonés. Ahora bien, por ser extranjero dan por hecho que sí sabrás inglés. Allí suelen pagar entre 900 y 1,100 ¥ (7-8,5 €) la hora. Y tiene la ventaja de que tú le dices a tu empresa cuándo estás disponible para trabajar y ya ellos te darán las horas de trabajo que les venga bien darte. Sin embargo, con este método nunca sabrás si trabajarás más o menos y por tanto si llegarás o no a fin de mes. Y tampoco podrás hacer muchos planes porque el horario te lo dan cada semana o cada dos semanas.

Como profesor de idiomas, que es mi caso, al ser un trabajo cualificado se suele pagar como mínimo el doble (de hecho, como se pague igual no es recomendable cogerlo), y los hay con la misma inestabilidad horaria y con horarios más fijos.  Y mientras que los baito normales suelen encontrarse entre un día y dos semanas de empezar a buscar, un trabajo como éste puedes tardar en encontrarlo mínimo un mes.

Aun así, para trabajos más cualificados aún será más difícil por varias razones: (1) en estas empresas contratan siempre para empezar en abril, por lo que no se puede buscar trabajo en cualquier momento del año, (2) si ven que vas a estar por poco tiempo no van a interesarse en ti y (3) les es más fácil contratar a un japonés. Así que, si tu empresa en España no es la que te recoloca en Japón, encontrar un trabajo de este estilo aquí es muy difícil. Y si lo encuentras, ¡suerte con el sistema laboral japonés!

Yo, por suerte, he estado en escuelas que tienen trato con extranjeros así que no he estado inmersa en un ambiente 100 % japonés. Pero de lo que más me ha chocado es tener un solo día de descanso a la semana (para ser profesora) o recibir emails del jefe incluso a las once de la noche preguntando por cosas del trabajo. No sé si será normal en España, pero a mí me resulta raro relacionarme con la empresa en un horario fuera del típico de trabajo.

El 18 de junio viviste el terremoto de Osaka, ¿te apetece compartir con nosotros tu experiencia?

La verdad es que para mí fue una experiencia horrible. Y no tanto el terremoto en sí, sino lo que viene después. Porque en España no somos para nada conscientes de lo que es un terremoto ni de lo que supone.

Nos pensamos que es como un leve meneo, como si estuviéramos en un barco, y que incluso puede ser divertido. Pero no lo es para nada. Es una sacudida real, donde la tierra y la sacudida de cada pared y objeto a tu alrededor genera un ruido horrible que lo hace más espantoso todavía. La incertidumbre es terrible. Un terremoto llega de pronto, sin avisar, y nunca sabes qué consecuencias va a dejar. Por eso, si eres consciente de las consecuencias que han dejado los anteriores terremotos en Japón, es imposible no pasar miedo. Porque por muy preparado que trate de estar este país, nunca se sabe dónde ni cómo te va a pillar, ni cómo de fuerte va a ser, ni, si en el peor de los casos, viene con un tsunami bajo el brazo…

Sorprendentemente, lo peor no fue el terremoto en sí sino los días siguientes. Tras el terremoto, los medios de comunicación y todos los japoneses que conoces te alertan de que lo más seguro es que, en el margen de una semana, llegue una réplica mayor al terremoto inicial y que has de tener un kit de emergencia junto a la puerta de tu casa por si tienes que huir a un refugio. Es más, analizando cómo ocurrieron los terremotos anteriores más fuertes de Japón, se puede comprobar que la situación fue así.

El problema es que debido a todo esto, se crea un ambiente de miedo y tensión constante, en el que por más que te digan que tienes que tratar de hacer vida normal, para mí era imposible. ¿Saber que en cualquier momento va a ocurrir algo muy gordo y peligroso y que no sabes dónde ni cuándo te va a pillar? Menos mal que en este caso nunca ocurrió, pero no he pasado más miedo en mi vida. Así que, aunque no llegué a tener consecuencias reales en mi casa, sí que tuve consecuencias psicológicas y no quiero ni imaginar entonces los que de verdad se han visto en una situación de peligro en otros terremotos en Japón, Indonesia, Italia, Chile o México.

Por eso si viajas a alguno de estos países, es muy importante descargarte las aplicaciones que te avisan segundos antes cuándo va a haber un terremoto, como Yahoo Japan 防災速報 o Yurekuru Call, para al menos poder reaccionar a tiempo. ¿Y cómo reaccionar? Primero, mantén la calma. Segundo, agáchate bajo una mesa resistente. Y tercero, ni se te ocurra salir de ahí hasta que no haya parado. Es importante mantenerse pendiente de las noticias por si hay alerta de tsunami. Asimismo, si te pilla en la calle, intenta estar en una zona alejada de los edificios, porque te puede caer algo encima, y agáchate y cúbrete la cabeza. Pero, ante todo, no salir corriendo como hice yo.

Podéis leer más en mi blog ya que realmente es una historia muy larga.

Para terminar, ¿puedes decirnos: tu palabra favorita en japonés y lo que más echas de menos de España desde que te fuiste?

Una de las que más me gustan es otsukaresama desu, que se dice cuando un compañero ha terminado su jornada de trabajo, y significa resumidamente “buen trabajo”. Literalmente sería algo como “gracias por tu duro trabajo, has de estar cansado”. Por lo tanto, es una expresión que reúne agradecimiento y felicitación para la persona que ha realizado un trabajo. ¡Esta es una de las muchas palabras que solo existen en japonés!

Sin duda alguna lo que más echo de menos de España es a mis amigos. Echo mucho de menos que se acerque el fin de semana, decir “¡Me apetece salir! ¿Quién se apunta?” y que algún amigo vaya a quedar conmigo sí o sí. ¡Estoy deseando volver a España solo para hacer un plan tras otro!

Entrevista al blog Mi Propio Ítaca: “Japón me obliga a estar fuera de mi zona de confort y a enfrentarme a retos”
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