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El blog de viajes by Chapka

Visa, maracas y sombrero: todo lo que necesitas para viajar a Cuba

Cuba es una de esas experiencias que se tienen que probar, por lo menos, una vez en la vida. Y mejor hacerlo antes de que la isla caribeña se convierta en una sucursal más de la globalizada aldea turística. Para ello necesitarás solo tres cosas: un sombrero para protegerte del sol, unas maracas para integrarte en la música local y una visa para seducir a los agentes fronterizos.

La pregunta no es si ir a Cuba, sino cuándo. Ya sea por su música, por sus playas, por su literatura, por sus mojitos, por sus paisajes, por su comunismo. Todo el mundo tiene razones para descubrir esta isla que bien puede protagonizar un desastre en la historiografía española como dar nombre a la mezcla de ron con cola.

¿Es obligatoria la visa para Cuba?

La primera pregunta está clara: ¿Se necesita visa? Sí, el visado a Cuba para españoles es obligatorio. Da igual lo que vayas a hacer allí, la necesitas. Si solo se quiere viajar por placer, tendrás que pedir una visa turística. Hay varias formas de conseguirla, como todo en esta vida.

Banco blanco al lado de una casa con una fachada viaja en la que hay un mural de una mujer cubana fumando un puro

Las agencias de viajes suelen encargarse directamente de este trámite burocrático. No obstante, si quieres viajar por tu cuenta, que es como realmente se viaja, tienes que asegurarte de tener todos los papeles en regla para no llevarte la desagradable sorpresa de que no te dejen entrar en el país.

Lo más sencillo es hacerlo a través de alguno de los consulados cubanos en España, como los que hay en Madrid o Barcelona. Únicamente necesitas un pasaporte con una validez mínima de seis meses, tener comprados los billetes de ida y vuelta, rellenar el formulario correspondiente, detallar el hotel o casa de hospedaje y pagar la tasa de 22 euros. Para evitar esperas y desplazamientos, o si no puedes quitarte los pantalones cortos y la camiseta sin mangas (el Consulado de Madrid anuncia en su web que no aceptan visitas con este atuendo), el proceso también se puede realizar por correo. Aunque de esta manera hay que abonar una tasa adicional. 

La visa para Cuba tiene, en total, dos meses de validez: 30 días más otros 30 días prorrogables una vez realizada la entrada al país. La tarjeta turística es personal e intransferible, solo permite entrar a Cuba una única vez y los menores también necesitan obtener una para ellos.

Los despistados deben tener un poco de cuidado. Entre bailes y cócteles en la Habana Vieja, no es difícil perder la visa turista, y es obligatorio mantenerla hasta el final del viaje, pues te la pedirán al salir del país. En caso de pérdida, habrá que acudir a la oficina pertinente para poder obtener una nueva, eso sí, previo pago de 25 dólares.

Seguro médico para Cuba

Además, muy importante, también se necesita un seguro médico para viajar a Cuba. La razón concreta no la sabemos, las autoridades así lo estiman y no hay nada más que objetar aunque no sería extraño que tuviera que ver con la cantidad de pelotas y pelotas que pueblan el cielo cubano. El béisbol es el deporte nacional, los niños lo juegan en cualquier esquina, y a no ser que quieras enfundarte un casco durante toda tu estancia, lo mejor para tu salud es contratar un buen seguro médico de viaje a Cuba, por si las moscas.

En Chapka ofrecemos una variedad de seguros de viaje que se amoldarían perfectamente a tu viaje a Cuba. Por ejemplo, por 80 euros podrías estar completamente asegurado durante 30 días en la isla caribeña, incluyendo gastos médicos de hasta 200.000 euros. O por poco más de 100 euros, tendrías cobertura médica durante todo un mes por gastos de hasta 500.000 euros. Ya te tienen que pegar en la cabeza unos cuantos pelotazos de béisbol para necesitar más protección.

Hombre con un carro lleno de bananas verdes en las calles de La Habana en Cuba

Razones para ir a Cuba

La más importante: ve antes de que el país se termine de convertir en Florida. Dejando de lado la política y los debates ideológicos, uno de los atractivos del país es su, todavía, relativa diferenciación con el resto del mundo capitalista. Y si no te interesa este aspecto, pues también hay cosas para ti, pues los resorts a pie de playa, las piscinas monumentales y los campos de golf no son tampoco desconocidos por aquellas latitudes. Más o menos socialistas, pero las divisas extranjeras son siempre dulces para los mandatarios de cualquier país.

Otra razón para viajar a Cuba es que es posible volver al pasado. Trinidad, en el centro de la isla, es una de las ciudades coloniales mejor conservadas de todo el continente americano y una parada obligatoria para todos aquellos viajeros en busca de la esencia de Cuba.

Aunque Cuba no es solo eso. Cuba son las canciones de Silvio Rodríguez, el paisaje gaditano del malecón de la Habana, un cañaveral bajo el sol, que cantaba Calle 13. Si lo tuyo son los libros, olvídate del alcohólico sobrevalorado de Hemingway y déjate llevar por lo real maravilloso de Alejo Carpertier y los Tres Tristes Tigres de Cabrera Infante. Aunque estando allí, para ahorrarte problemas con las autoridades mejor no te pasees por la calle con un libro con el nombre de este último escritor en la portada, sobre todo si es lunes.

Coche rojo clásico en las calles coloridas de La Habana, en Cuba

Arena, mar y cultura. Pero todavía queda mucho por descubrir. Uno de los mayores secretos de Cuba son sus rutas de senderismo, fascinantes para el viajero mochilero. Sierra Maestra, donde nació la Revolución de Fidel Castro, Ernesto el Che Guevara y demás barbudos, alberga algunas de las mejores vistas y cimas del país, así como la Gran Piedra, la tercera roca más grande del mundo, según el muy riguroso Libro Guinness de los Récords.

En la provincia de Pinar del Rio, justo en el extremo opuesto de Cuba, se encuentra el parque nacional Valle de Viñales. Además de ser Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, es el lugar idóneo para descubrir la flora y fauna del país. Y si aún te quedan más ganas de naturaleza, tu tercera opción son los caminos entre algarrobos y cedros del Parque Natural Topes de Collantes.

Aún estás a tiempo. Deja de dar vergüenza en las discotecas los viernes por la noche, sácate la visa para Cuba y aprende a bailar reguetón como un profesional en las calles de la Habana. Las maracas te servirán para tratar de no perder el ritmo y el sombrero, para taparte la cara en caso de fracaso absoluto.

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